jueves, abril 07, 2022

Oligopolios

 Oligopolio

Situación del mercado en la que el número de vendedores es muy reducido, de manera que controlan y acaparan las ventas de determinados productos como si hubiera monopolio.


Que en España existe un oligopolio en la energía una verdad que no se le escapa a nadie.

Que los Gobiernos alternativos, de PP y PSOE, lo conocen y lo permiten puesto que su jubilación depende de que la puerta giratoria funcione cuando su carrera política termine, también es de sobra conocido.

Es por eso que la competencia que existe en otro sector como las Telecomunicaciones, en el que hay una verdadera guerra de precios que beneficia al consumidor, no se traslada a la energía en la que los ganadores son los mayoristas. 

Hoy escribiré sobre todo de los combustibles. Quizá algún día me atreva a adentrarme en el oscuro mundo de la factura eléctrica.

Para entender bien un problema lo primero es tener la mayor cantidad de datos posible.

Vamos a comparar precios. Como sería sesgado comparar el precio máximo con el mínimo en 10 años compararemos con el precio antes del COVID



¿Se enriquece el Gobierno con la subida de precios?

Estos son los impuestos que gravan los carburantes
IEH (Impuesto Especial sobre Hidrocarburos): Es fijo por litro, independientemente de su precio. Aunque sube cada cierto tiempo.

IVA 21% - Aumenta la recaudación con el precio
Cuando la gasolina costaba 1€ se recaudaban 0,21€/l. 
Ahora que cuesta 1,83€ se recaudan 0,38€/l

Con un cálculo rápido comprobamos que en 2016 del euro que costaba el litro el 61% eran impuestos. En 2022, a 1,83€ supone un 46,5% 

Con la bonificación del Gobierno aprobada el 29 de marzo se rebajan 0,15€ por parte del Gobierno y 0,05€ por parte de las gasolineras. 

Así que el exceso de recaudación por IVA se reduce con esta bonificación.
Además, el alto precio del combustible reduce el consumo, con lo que la recaudación baja. 
Esta bajada en las ventas también perjudica a algunas gasolineras de marca, a las que como es sabido las obligan a fijar precios para evitar la competencia, beneficiando a las mejor situadas pero hundiendo a las más modestas.


El problema de subvencionar

Cuando un Gobierno subvenciona algo para bajar su precio, el vendedor se aprovecha de la situación automáticamente eleva el precio de dicho producto para aumentar su margen.
Desde que se aprobó la bonificación en el precio del combustible, el precio del barril de petróleo se ha mantenido entre 110 y 100, bajando ligeramente.
Sin embargo las gasolineras han absorbido su parte del descuento subiendo precios al menos en los 5 céntimos que les tocaba descontar. 
Y todavía no hemos llegado a la Semana Santa, en la que esperamos más subidas.

Nos encontramos con la gasolina en su precio máximo cuando el petróleo está muy lejos de los 144$ que alcanzó  en julio de 2008. 
¿Sabéis cuánto costaba la gasolina entonces? 1,27€ (con el IVA al 16% y el IEH a 0,37/0,28)


Un caso particular: El negocio del GLP

El Gas Licuado del Petróleo utilizado como carburante se denomina Autogas y está formado por un 80% de propano y un 20% de butano. 
Se considera una alternativa al Diesel menos contaminante. Un paso intermedio hacia la transición eléctrica. Por esa razón su IEH es de sólo 6 céntimos por litro.
No he encontrado datos sobre lo que le cuesta el GLP a las gasolineras, solo del precio final.



El GLP, que no depende de la cotización del petróleo, se ha venido encareciendo en los últimos años en las gasolineras. En mi opinión estas son las dos principales razones:
  1. Aumento de la demanda: cuando compré mi coche de GLP en 2016, sólo se matricularon 1530. En los últimos 4 años se matricularon 66000€
  2. Poca oferta, poca competencia: aunque el número de gasolineras que ofrecen GLP ha crecido, siguen siendo pocas. Por ejemplo en la provincia de Segovia o Teruel hay 4 surtidores y en Albacete, 8. Casi siempre situados en las autovías. Además, de las 809 gasolineras en España que ofrecen GLP, 414 son de Repsol, por lo que la facilidad para pactar precios es total. 


Migas para hoy, hambre para mañana

Los gobernantes de nuestro país son muy dados a pensar a corto plazo, a menudo poniendo tiritas populistas a hemorragias económicas o sociales. La ausencia de pactos entre los dos grandes partidos nos convierte en un país en el que es difícil tomar decisiones de calado. Además, siempre sobrevuela la sombra de la sospecha de que detrás de cada decisión política existe un interés oculto.
El precio del petróleo seguirá subiendo. Hoy por la invasión de Ucrania, mañana por la crisis del fracking y siempre porque le conviene a los productores, de los que somos rehenes.
La Unión Europea en general y España en particular debemos acelerar la transición hacia la independencia energética a la vez que intentamos reducir el consumo. Porque si este aumenta perseguiremos la autosuficiencia como el burro a la zanahoria.
Desde 1980 hasta 2020 la población ha crecido un 25%. Hemos pasado de 38 millones a 47.
En 1980, con bombillas incandescentes, radiadores y un país más industrializado, pero sin ordenadores, secadoras ni aires acondicionados los españoles consumíamos 2,5KW/h por persona. 
Hoy consumimos más del doble: 5,4KW/h
De los 10 millones de vehículos en 1980 hemos pasado a 35 en 2020, más del triple.
Con estas cifras nunca, por muchas placas solares que instalemos en nuestros tejados, llegaremos a generar la energía necesaria.

Y lo mismo pasa en el resto del mundo, con muchos países en desarrollo que aumentarán su población y su gasto energético. Cada vez más demanda y cada vez menos energía disponible. 
En 1980 éramos 4400 millones de personas y seremos el doble en 2030.
Hemos podido comprobar como una pequeña crisis energética ha hecho que nuestra inflación sea de un 10%. Es un aperitivo para lo que viene a nivel global si mantenemos nuestro estilo de vida.

Fuentes: Agencia Tributaria, Ministerio Transición Ecológica, CNMC

martes, marzo 29, 2022

Adopta a un triste

En las últimas décadas nos hemos encontrado con una corriente positivista que intenta evitar la amargura de sufrir por todo y convencernos de tomarnos la vida de otra manera.


No entraré mucho en valorar las intenciones de cada orador. 

A veces sólo se trata de ayudar, de dar herramientas a las personas para saber manejar las situaciones negativas

Otras veces percibo un interés sociopolítico muy propio del Mundo Feliz de Aldous Huxley. La gente feliz se queja menos, produce más y también gasta más. 


Entiendo que ayuda a mucha gente el pensar que esto se puede cambiar, pero a veces requiere demasiado esfuerzo. Y quizá genere más tristeza el luchar por ser alguien que no eres.


En mi opinión creo que el ser una persona alegre o triste es un rasgo más, como la tendencia a engordar o a ser delgado, que ya empieza a ser aceptada en nuestra sociedad. 

Si tiendes a ser alegre, tratarás de serlo hasta en los peores momentos. 

Si tiendes a la tristeza, no disfrutarás ni de los mejores.


Las charlas motivadoras ayudan a la gente alegre a recuperar su estado natural, pero pueden ser contraproducentes para las personas tristes, alejándolas más de un mundo que también es suyo.


No hablo hoy de la depresión, una enfermedad de la que te puedes recuperar, sino de la tendencia a ver la vida más como un castigo que como un regalo. 

Si normalizasemos la personalidad negativa nos sería mucho más fácil tratar de encontrar el origen, fisiológico o aprendido para poder cambiarlo desde la raíz.

Seguramente ser una persona pesimista provoque muchas enfermedades. También seguramente prevenga muchas otras. Pero, en cualquier caso, alguien triste no disfruta de su condición.


Deberíamos comenzar a aceptar y a querer a la gente triste, en lugar de considerarlos tóxicos por su negatividad. Es en verdad una tarea agotadora, que pone a prueba nuestra fortaleza mental, ya que tienden a llevarnos a su terreno como nosotros intentamos llevarlos al nuestro.

Ayudarles a llevar su carga me parece mucho más útil que tratar de convencerles de que no hay ninguna carga.


Pactemos un término medio. Porque la vida no sea tan maravillosa como yo la veo, pero tampoco tan horrible como tú la ves.


Adoptemos a la gente triste. Quizá sea la que, por experiencia, más nos pueda ayudar cuando peor nos encontremos.

sábado, noviembre 20, 2021

Trocitos de verano

 Comprábamos trocitos de felicidad

semanas de nuestra vida que pasábamos 

entre vodka francés y el bar de Manolo

bajo el eterno sol de las Canarias

y con esa sensación de que la vida había venido para quedarse


Largos paseos arreglando el mundo

hablando cada vez menos del pasado y mucho del presente

con la arena de las dunas a un lado y el eterno Atlántico al otro


Eran los días para encontrarse a uno mismo

para coger impulso

para mirar el frío de Madrid de lejos 

y planear hacia dónde querías que fuera tu futuro


Para llenarse de vida bajo hojas de palmera

como el oasis en un mundo que se viene abajo


Visitábamos el lugar con más vida de la isla, donde ese puñado de viejos bailaba con la felicidad y la seguridad que da el tenerlo todo hecho en la vida, al son de un saxofonista de sonrisa perpetua.

Cada paso, cada canción, era una lección de cómo vivir la vida.

Y, como ellos, la vida avanzaba rápido a paso lento.



martes, noviembre 09, 2021

Calorías

Entre la publicidad dirigida que permito y acepto de buen grado me llega un anuncio de una ginebra light, mitad de alcohol, mitad de calorías. 

Y lo primero que se me ocurre es que, si tanto nos preocupa engordar y emborracharnos, por qué, en vez de media copa de alcohol y un pelotazo intragable, no empezamos a pedir dos dedos y ya. La mitad de alcohol y, por consiguiente, la mitad de calorías. O mejor aún, en vez de salir y tomar cuatro copas, pues tomamos solo dos. Mitad de alcohol, de calorías y de precio.

Y enlazando calorías y publicidad llegamos a la "regulación", excelente eufemismo de prohibición, de los dulces y similares para niños. Otra vez papá estado ayudando a educar a los jóvenes. Impuestos a las bebidas azucaradas mientras los edulcorantes artificiales son la nueva panacea. Zero calorías. 

Dentro de unos años empezaremos a saber más cosas sobre el aspartamo, la sacarina, el ciclamato, el acesulfamo K, la sucralosa y la stevia.

Pero de primeras sabemos que no sacian y que crean la falsa sensación de que estás comiendo sano. Como no tiene calorías te puedes permitir jalarte la tapita de torreznos que te han puesto al lado.

Si nos estamos convirtiendo en una sociedad obesa tiene tanta culpa el sedentarismo, las videoconsolas, los carteles de "Prohibido jugar a la pelota", Netflix, Glovo y los patinetes eléctricos como los azúcares.

Haría falta más educación y más conciliación para que los padres cocinen en casa (y más ganas de cocinar también), pero sale más barato prohibir.


Yo, mientras, vivo con el miedo a dejar de encontrar una Pepsi normal, con mis 9 terrones de azúcar, de que me quiten los donuts fondant y las palmeras gigantes de chocolate. De no poder desayunar chocolate con porras.


Y a veces me da por pensar en que lo "light", como lo rosa, siempre es más caro. 

A ver si van por ahí los tiros. 

A ver si es que nos están tomando otra vez por gilipollas.


jueves, octubre 07, 2021

Torres y, al final, el mar

Era aquella década de los 20 en la que el tiempo no pasaba. 

Entre desamores y noches largas.

Recorriendo kilómetros de asfalto entre molinos y las eternas rectas de la meseta castellana para llegar, de madrugada, a la ciudad de las torres y los neones. 

De lo que nunca fue y nunca pudo haber sido.


Sueño. Sueños. Risas. No se lo que será de mi vida, pero si lo que quiero que sea.

Cuando has estado toda tu vida atado a algo, tus padres, tus estudios, cómo comportarte, cómo vestir... sólo ansías liberarte de todas esas redes que apresan tus alas.

La libertad es mi flecha amarilla, mi destino, pensaba en aquella playa cuando entre sorbo y sorbo escondíamos la botella en la arena.


La libertad es del color azul del cielo que sobrevuelan las gaviotas. Sin nubes.

Del mar tranquilo por el que se desliza silente un velero. Sin espuma.







La bandera de la paz es celeste y turquesa. Nunca blanca.


Nubes en braille

 


miércoles, octubre 06, 2021

Me trajiste de vuelta

 Estoy de vuelta. Y es porque tú me invocaste otra vez, con tus hechizos de hada del bosque.

La gente se inspira y escribe cuando está en la mierda. 

Yo solo tengo que sentarme a ver a los gansos volar y pensar en tí. En nosotros. En la vida que me has regalado.

Vine a mojarme los pies para esto. Y lo he encontrado. Sin prisas, sin ruido.

Me escucho a mi mismo y envidio mi vida perfecta, sin fisuras. 

¿Y si estuviera viviendo los mejores días de mi vida?

Vértigo de sentirte en la cima. No tengo miedo a bajar, tengo miedo a caer de repente.

El equilibrio efímero de la balanza romana

Hoy el mar está en calma. Hoy me miras y el viento empuja las velas a nuestro destino, cualquiera que este sea.

Hoy todo está bien, lo siento en mi piel. 


Miro mi cicatriz. Me caí y nunca me dolió.

¿Ya no me duele nada?


Si me duele. Me duele verte triste. Cuando llegas a casa y te metes en la cama.

Cuando dices que la vida es una mierda. Yo en la cima del Teide y tu en la fosa de las Marianas.

Me duele que no puedas ver la vida a través de mis ojos. 

Porque la vida es la misma, lo que cambia es la forma en la que la miramos.


He vuelto. Y voy a mirar a los gansos hasta que vomite glaciares.

martes, septiembre 13, 2016

De como la vida puede cambiar en un momento

Nunca imaginé, al comenzar 2016, que acabaría dando un giro tan radical a mi vida.

En enero vivía en Madrid con mis padres, conducía un Opel Astra azul de gasoil para ir a trabajar a Las Rozas de programador en una empresa privada, de 9 a 18, aunque la jornada se alargaba con bastante frecuencia.

Hoy, en septiembre, vivo en Alcalá de Henares, con Marina. Tengo un Opel Corsa rojo de gas, pero voy a trabajar en bici, de técnico de redes en una empresa pública, de 8 a 15.

El punto de inflexión llegó en mayo, cuando me llamaron para comunicarme que habían llegado a mi puesto en la bolsa de interinos a la que había accedido aprobando un par de exámenes unos meses antes. Tenían un trabajo para mí, pero sólo durante junio y julio.

Tenía que tomar una decisión: dejar un trabajo "fijo" y estresante en el que llevaba 5 años por otro de menor categoría (y salario) en el que solo me garantizaban dos meses.

Y acepté. Decidí dejarlo todo y tomar las riendas de mi vida por un camino incierto que creía que llevaba a un sitio mejor. Mis amigos, los que se alegran de verdad de lo bueno que te pase, me apoyaron siempre, aunque también reconocían que ellos no lo habrían hecho. "No tienes hijos ni hipoteca. Yo no podría"

Era el momento de cambiar mi vida. Y en eso estoy.
Me ampliaron el contrato y me mudé a Alcalá. 
Podía haber perdido y tuve suerte.
Pero la suerte también hay que buscarla.

¿Y tú? ¿Estás a gusto con tu vida? ¿Tienes miedo al cambio?
¿Por qué no te permites el lujo de intentar(sólo intentar) ser más feliz?

La vida es demasiado corta como para posponer demasiado las cosas.
Hay que intentarlo.

miércoles, febrero 03, 2016

Condescendiente, pero sin descendientes

Me llamo Alfonso, tengo 36 años y no quiero tener hijos. 
No tendré descendencia. Mis genes se extinguirán conmigo y no cumpliré la principal misión para la cual he nacido: reproducirme.
No quiero traer a nadie a un mundo en el que ya no creo. Lleno de personas buenas dirigidas por personas malas. 
Un mundo egoísta y competitivo, herido de muerte, contaminado, en el que muchos sufren para que unos pocos vivan demasiado bien.

Valoro muchísimo el esfuerzo de los padres. De los que lo son por convicción, no por inercia, por dejarse llevar. Los que encuentran la felicidad en el sacrificio por una persona a la que quieren sin conocerla.
Son dos formas de vivir y yo he elegido seguir el otro camino. El de cuidar de mí. El de cuidar de mi familia, de mis amigos. De aquellos que conozco y que tanto me aportan. 

Prefiero vivir con mis padres a vivir con mis hijos. 

Prefiero devolverles cada día que invirtieron en cuidarme, en educarme, en convertirme en la persona que soy.
Muchas gracias, me siento en deuda y yo no quiero endeudar a nadie.
No quiero renunciar a los mejores años de mi vida, como hicieron ellos. 

Porque no voy a tener otra oportunidad para hacer lo que quiero hacer. No creo en el cielo ni en la reencarnación. 
No me sirve acumular cosas materiales, sino experiencias. 
No me sirve intentar vivir a través de otra persona, tratar de perpetuarme en mis hijos, de que sean lo que yo no he podido o querido ser. 
Me sirve intentar ser lo que quiera, aprovechar al máximo el instante que me ha tocado en la eternidad consciente de que en breve no quedará nada de ninguno de nosotros.

Tocará remar contra corriente hasta que os canséis de intentar convencerme:
"Marina es muy joven.", "Ya cambiaréis de opinión.", "Te pierdes lo más bonito de la vida.", "Eres un egoísta.",  "¿Quién va a cuidarte cuando seas mayor?", etcétera...
 Lo siento. Pero prefiero fallaros a todos a fallarme a mi mismo.

Porque creo que intentar ser una buena persona es algo más amplio que intentar sólo ser un buen padre.

Porque, sobre todo, creo que lo más importante, el sentido de la vida, es vivirla. 
 

lunes, diciembre 07, 2015

Octavius - Daniel Marco


"Conocí" a Daniel Marco en las fiestas de Pinilla de Buitrago, cuando formaba parte de la orquesta Zero. Eran los primeros veranos del nuevo milenio y de mis felices 20.

Poco después, Dani creo Despistaos, con esas canciones de pop-rock pegadizas. Me atrapó con canciones como Soportales, Un miércoles cualquiera o Estoy aquí. Escuchaba una y otra vez sus discos e incluso tuve la suerte de verles en directo en la sala Macumba.

Curiosamente, a medida que les llegaba la popularidad con la canción principal de la serie "Física o Química", fuí perdiéndoles la pista (aunque aún tengo mi camiseta de "Vivir al revés")

El año pasado leí que Dani Marco quería grabar su primer EP en solitario a través de crowdfunding. Apoyarle a ciegas me pareció la mejor manera de devolverle todos esos viajes cantando en el coche, esas letras que me ponían los pelos de punta.

El resultado: Tú acababas de venir de un viaje en el tiempo. Seis canciones con el mismo espíritu, su forma de contar historias y su voz inconfundible.

Mi favorita es Octavius, la leyenda de un barco fantasma, el primero que cruzó el paso del noroeste (de Alaska a Groenlandia)en 1762. El Octavius y su tripulación, completamente conservada en el hielo, fueron encontrados por un ballenero 14 años después de que se escribiese la última página de su cuaderno de bitácora:
“Hasta ahora llevamos atrapados en el hielo  17 días. Nuestra posición aproximada es Longitud 160 O, Latitud 75 N. El fuego finalmente se extinguió ayer y el maestre ha estado tratando de encenderlo otra vez pero sin mucho éxito. Le ha dado la piedra a uno de los marinos. El hijo del maestre murió esta mañana y su esposa dice que ya no siente el frío. El resto de nosotros no siente lo mismo en esta agonía”

Escuchad esta maravilla, que también es un poquito mía, como cada canción de Daniel Marco.
Octavius - Daniel Marco

jueves, diciembre 12, 2013

Serendipia


Yo la miraba con la ternura de otras tantas veces, mientras ella resoplaba y fruncía el ceño con cuidado de no arrugarse mucho la frente.
Estoy mal - me decía.
Y también me decía, una y otra vez como un mantra, que se puso el traje gris de la tristeza por no querer creer ninguna mentira.
Nada en qué creer, ni en religiones, ni en idologías, ni en la especie humana. Ni siquiera en ella misma, a la que se pone el listón tan alto que es imposible no caer en la desesperanza.
Nada en que creer, cómo la canción de Lennon.

Y yo recetando la paciencia que sólo dan los años. Espera, sigue sufriendo, que todo llegará.
Que no sabemos que nos espera y quizá eso sea hasta bueno.
Mientras tanto, sigue creciendo por dentro y no te rindas nunca, pequeña mía.
Que no podré evitar que caigas, pero estaré ahí para ayudar a ponerte en pie de nuevo y seguir adelante.
Como lo has hecho tú, a mi lado mientras caminaba renqueante. Ese soporte invisible que consigue que mantenga mi apariencia de persona fuerte.

Recuerda que la vida de la que reniegas es la misma que nos juntó en una pirueta casual.
Porque conocerte fue mi serendipia favorita.

jueves, junio 20, 2013

Cinco años

Siempre intento simplificar las cosas. 
Incluso cuando se trata del amor, esa ciencia inexplicable en la que dos personas totalmente distintas interactúan con resultado aleatorio.
Es evidente que no soy ningún genio ni ningún sabio, pero si tengo mis propias leyes para hacerme la vida más fácil.
Pienso que las dos únicas cosas imprescindibles en una relación son cariño y respeto. Todo lo demás es complementario o accesorio.
Pienso que la manera de hacer feliz a una mujer es, simplemente, escucharla.
Y también pienso que para hacer feliz a un hombre, lo mejor es hacerle sentirse libre.

Quizá no me haga rico escribiendo complejos libros de autoayuda. Sólo es mi forma de tomarme este instante de gloria que me ha tocado en el escenario de la eternidad.

Cuando te conocí no podía imaginarme que cinco años después estaría escribiendo todo esto.
De hecho ni siquiera se me ocurrió pensar que podía existir alguien, como tú, que pudiese llenar mi vida como tú lo haces.

Tienes esa capacidad de convertir en mi hogar cualquier sitio en el que estés conmigo. 

De llenarlo todo de paz. 
De hacerme ver todo de otra manera, muy de cerca, muy de lejos. No distorsionado, sino desde otra perspectiva.
Yo te enseño todo lo que se, pero tú eres la que me das las lecciones.

Pero, sobre todo, te amo porque tú me das la libertad de no tener que hacer algo que no me apetece y poder hacer lo que me gusta. 

Me dejas mi espacio para que esté agradecido en lugar de incómodo.
Y esa es, para mí, la manera más inteligente de amar, de conservar una relación sin roces ni desgaste. 

Y la más simple, porque uno no quiere irse nunca de un sitio en el que se siente a gusto.

Por eso todo lo que hago por tí lo hago con tantas ganas y cariño. 

Lo hago porque es justo y te lo mereces.
Porque tú también me cuidas, a tu manera. 

Porque tras ese esqueleto en apariencia débil, me has demostrado lo fuerte que eres cuando te he necesitado.
Porque tras esa imagen melancólica y callada se esconde una persona Única. Única de verdad, no geneticamente como todos.
Especial, divertida y entretenida. Profunda y espontánea. 

Te admiro porque eres muy distinta a mí, predecible y calculador. Porque tienes esa parte que me falta.

A lo mejor hoy es uno de esos días en los que toca recordar el pasado con nostalgia. 

Puede que fuese así si no supiera que lo mejor de nuestra vida aún está por llegar.

No te cambiaría por nada del mundo. 

Por favor, no cambies tu esencia por nada del mundo.

miércoles, mayo 29, 2013

Sobre el casco obligatorio para ciclistas

Estos días se debate en el congreso sobre la propuesta de la D.G.T. de que el casco sea obligatorio para los ciclistas también en ciudad.

Yo uso casco en la bici desde los 15 años que empecé a ir a Colmenar los fines de semana, por el año 1995. Ni siquiera era obligatorio en carretera entonces (se hizo obligatorio en 2003). 
No había un excelente carril bici separado como hay ahora y cada salida de la carretera suponía una situación de riesgo. Sobre todo la del km 21 en Tres Cantos, donde vi incluso un accidente con un coche.

Me he acostumbrado a llevar el casco. Me siento más seguro llevándolo y no me molesta.

Pero sobre la nueva Ley me siento dividido. 
Creo que el casco en la bici es imprescindible. Da igual la velocidad a la que vayas, porque casi siempre la velocidad importante es la del vehículo que te atropella.
También pienso que, si algún día tuviese la desgracia de atropellar un ciclista conduciendo mi coche, el accidente sería mucho menor si lleva casco.

Por otro lado, no me gustan las Leyes que obligan y prohiben algo que sólo le incumbe a uno mismo, como es la seguridad. También entiendo los problemas logísticos que supone para los servicios de alquiler urbano de bicicletas (no lo de la higiene, que se soluciona con unos gorros higiénicos desechables, a 6 céntimos cada uno)

El verdadero problema de los ciclistas es que todo el mundo puede serlo. Sin licencia ni control. Desconociendo e incumpliendo las normas.
Si. Yo también me he saltado un semáforo yendo en bici. Pero tienes mucho más cuidado cuando no tienes carrocería que te proteja. Es peligroso, pero se ven cosas mucho peores, como cuatro payasos que bajan charlando el puerto de Canencia por toda la calzada en plan Verano Azul.

La carretera y el mar hay que respetarlos(que no temerlos) siempre.


jueves, diciembre 20, 2012

Fin del decimotercer baktún



El Calendario Maya está formado por varias unidades, al igual que nuestros días, semanas o años, sus días se llaman kin. Sus meses duran 20 días y se llaman uinal. Sus años, llamados tun, los forman 18 uinal, es decir, 360 días.
Más allá de esto, cuando nosotros empezamos a utilizar décadas, siglos y milenios, ellos utilizaban una escala de 20, de manera que 20 tún corresponden a un katún y 20 katún a un baktún.

Por lo tanto, un baktún son 144.000 días, unos 394 años.

¿Hay unidades superiores?
Si, los mayas hablaban también del pictún, el kalabtún, el kinchiltún y el alautún.
El problema que tenemos es que no sabemo si el pictún lo forman 13 baktún (en cuyo caso empezaríamos una nueva era o 20, siguiendo la ordenación anterior.

¿Por qué acaba el mundo tras el 13 baktún?
Según los Quiché, una etnia maya, los dioses crearon 3 mundos antes que el nuestro. Y cada uno duró exactamente 13 baktún antes de ser destruído y creado de nuevo.

Sea como fuere, en ningún momento los mayas marcaron esta fecha como el fin del mundo. Hay inscripciones que hablan de fechas posteriores y el fin de los baktún aparece más como una celebración que como un apocalipsis.

Así que mañana, a las 12:12 de la mañana, cuando entremos en el invierno, celebraremos el inicio de un nuevo baktún.

martes, diciembre 11, 2012

Paz

A veces me sorprendo de la paz que irradias. 
Como si las turbulencias de tu interior se diluyeran en tu piel no dejando escapar nada.
Me encanta verte dormir casi tanto como hacerlo a tu lado. 
Entrar en la habitación, taparte y escuchar como me ronroneas. 
Besarte y decirte otra vez más eso que ya sabes de sobra: que te quiero.
Y llenarme de tu paz como lleno mis pulmones de aire fresco en la montaña.

Me hincho de paz cuando te abrazo, cuando damos hierba a los caballos, cuando te paras a mirar a las gallinas, los gatos, las mariposas.
Todo se para. Todo está quieto y nada molesta. Nada sobra. Nada puede romper esa quietud.
Ni las tormentas de tu cabeza, ni las miserias que nos rodean.

viernes, diciembre 07, 2012

Aquel bar noruego

Siempre me he identificado más con la forma de disfrutar las vacaciones del turista extranjero que del nacional. Esa forma de divertirse, esa cultura tan británica de pub, risas, conversaciones y llegar dando tumbos a la cama. Desconectar del día a día.
Quizá por eso mis dos destinos favoritos sean Playa del Inglés y Benidorm, ambos paraísos para el guiri, ambos impregnados por esa decadencia de la melancolía de años mejores.
Viajo a Canarias un par de veces al año, siempre cuando el frío empieza a notarse en Madrid.
Acumulo costumbres que se han convertido en tradiciones, como alojarse en los destartalados Apartamentos Koka, caminar por el Paseo Costa Canaria o por la playa hasta el Faro de Maspalomas. Y bajar al Hurtigruta.
Nuestro bar favorito se sitúa en el Centro Comercial Metro, un proyecto mal planteado del que sólo sobreviven los locales que son visibles desde la calle. El resto son bares de alcohol barato para jóvenes canarios y algún club de alterne para desvalijar turistas.
Allí, entre tanta chatarra, se encuentra nuestro rincón favorito de Playa del Inglés: el Hurtigruta Bar. Bautizado como el famoso crucero noruego que recorre toda la costa y capitaneado por el carismático Manolo, es un oasis de tranquilidad y buen trato entre tanto relaciones públicas ansioso de sentarte en una mesa e hincharte a garrafón.
Manolo es un catedrático del trato al cliente, al turista, un representante de la vieja escuela Canaria que tan bien sabe mezclar atención, respeto y cariño. Y es que a veces parece increíble su capacidad para controlarlo todo: que la copa no se quede vacía, arrancar una sonrisa al cliente, brindar con aquellos, dar las buenas noches a estos... y lidiar con el día a día de un negocio que quizá empieza a dar más problemas que alegrías.
A su lado tiene a Blas, un currante con mucho camino por recorrer, pero también con muchas ganas. Buena gente con un gran corazón.
Y por último, Emma, una camarera incansable, fichaje de un karaoke irlandés cercano.
Ese es el dream-team que atiende cada noche en el Hurtigruta, el estrecho y cálido local en el que cada espacio se aprovecha, en el que cada centímetro de pared y de techo tiene un objeto que cuenta una historia. 
Un lugar encantador en el que, entre bufandas y fotos, puedes elegir discutir sobre cómo arreglar el mundo o aislarte de él.
Quizá si hubiese sido aquel marino que alguna vez soñé, visitante de cien puertos y curtido en otros tantos temporales, buscaría una taberna como el Hurtigruta para narrar mis experiencias.

Otro Grey Goose, Manolo. Con Red Bull, que aún no pienso en irme a dormir.


lunes, noviembre 05, 2012

Las monedas inútiles

Todos nos hemos preguntado alguna vez para qué existen las monedas de 1 y 2 céntimos. Nos entra rabia cuando nos las dan de cambio porque solo sirven para llenar la cartera de chatarra.
Finlandia y Países Bajos decidieron dejar de fabricarlas y usar el redondeo sueco, que consiste en redondear el total de la suma de los productos (cuyo precio sigue apareciendo en céntimos).
Si termina en 1, 2, 6 o 7 se redondea hacia abajo.
Si termina en 3, 4, 8 o 9 se redondea hacia arriba.

Según el Banco Central Europeo en septiembre de 2012 había en circulación 25.786.624 monedas de 1 céntimo y 20.337.145 mónedas de 2 céntimos
El coste de fabricación de una moneda de 1 céntimo es de 1,81 céntimos y el de una moneda de 2 céntimos,exactamente 2 céntimos.

Por tanto, si dejásemos de utilizar y fabricar estas monedas ahorraríamos en toda la eurozona 87 millones de euros.

viernes, septiembre 28, 2012

Hecatombe y victoria pírrica

A menudo escuchamos en los medios clichés periodísticos, frases que se repiten hasta la saciedad perdiendo incluso su sentido original.
Es el caso de denominar hecatombe a una gran catástrofe. La palabra hecatombe viene del griego y significa "cien bueyes". La catástrofe en cuestión viene de que estos cien bueyes se sacrificaban para los dioses. Podéis imaginar la matanza y las pérdidas económicas derivadas.



Otra frase hecha que podemos encontrar mucho, sobre todo en el periodismo deportivo, es "victoria pírrica". Pirro era el rey griego de Épiro que trató de invadir el sur de Italia en el 280 a.c. Aunque en un principio ganó batallas contra los romanos, la gran pérdida de hombres hizo estas victorias claramente desfavorables para los griegos. 
Cuentan que el propio Pirro llegó a decir "Otra victoria como esta y volveré solo a casa".
Por tanto, podemos decir que una victoria pírrica es aquella que se consigue con muchas bajas. En el terreno deportivo (futbolístico en la mayoría de los casos) se usa para describir una victoria por la mínima o con mucho sufrimiento final, aunque su uso correcto sería describiendo una victoria en un partido con varios lesionados o expulsados.


Pirro de Épiro

jueves, septiembre 20, 2012

Sticks and stones may break my bones

Me pareció curioso escuchar en la canción de Rihanna "S&M" y en la de David Guetta "Titanium" la misma frase así que, como siempre que me surge alguna duda, tiré de internet para enterarme de dónde venía esa curiosa coincidencia.

Hay un dicho inglés que reza: "Sticks and stones may break my bones, but words will never hurt me".
Sería nuestro equivalente a: "A palabras necias oídos sordos" o, más parecido pero menos conocido: "Palabras no rompen cabezas" 

Normalmente suele usarse sólo la primera frase, cómo en español, porque la segunda se sobreentiende.
Su significado es bastante obvio: las palabras no duelen fisicamente. Aunque es más un consejo que una ley, porque hay palabras que, según de quién vengan, pueden herir mucho.

Además, no son las únicas canciones que se refieren a dicha frase. También aparecen referencias en:
"Like It Or Not" Madonna
"Part Of Me" Katy Perry
"Pocketful Of Sunshine" Natasha Bedingfield
... y seguro que alguna más.





martes, septiembre 04, 2012

A la deriva

El poco futuro que podía imaginar, la cerilla que le quedaba, la prendió la crisis.
Ella, despechada de nuevo, sopló para apagarla y la tiró al suelo, sin esperar ni siquiera a que se consumiese.
Volvió a sentarse de nuevo en aquel velero. Las velas flameaban con la escasa brisa que soplaba. Nada se movía. Sólo el vaivén de las olas mecía el barco a la deriva. 
Mientras tanto el sol corría por el cielo, de este a oeste, Otro día. Y otro más.
Miró a una gaviota que se posaba en proa para descansar un momento. Sonrió. Al fin alguien venía a visitarla. Instantes después de pensar aquello, como si su mente hubiese disparado, la gaviota levantó el vuelo.
Bajó la cabeza y siguió pintándose las uñas de azul turquesa.
La miré, compasivo. Se había quedado dormida. Busqué una manta y la tapé. 
Me sonrió y siguió durmiendo.

Había conseguido un barco para navegar. Daba igual que no tuviese motor, ancla ni radio. Lo importante era navegar, aunque fuese sin rumbo, solo por el hecho de moverte sobre el agua, avistar los acantilados de la costa, contar los parpadeos de los faros o ver saltar a los delfines. Llegar a una cala y darme un baño. Siempre a la deriva.

- Tú tienes lo que querías - me decía - ¿Y yo? ¿Qué hago aquí?
- Buscar tu futuro
- ¿Qué futuro?
- Aún no lo sabemos.

De nuevo el sol se hundía en el mar reflejándose entre las olas como miles de espejos.
Aquel verano terminaba. Se notaba en la brisa, que ya no ardía como hace semanas.

Cuando despertó desembarcamos en una playa. Allí no había nadie.
Todos los turistas habían vuelto a la ciudad.
Yo caminaba arrastrando los pies, haciendo un surco de arena entre algas y medusas que se confundían con plásticos. Ella se pegó a mí y pasé mi brazo por encima de sus hombros.

De pronto, sonriendo, se agachó para intentar acariciar a un gato que había aparecido de repente. Él maulló, levanto la cabeza y, viendo que no había nada de comer, se marchó siguiendo mi surco.

Estaba amaneciendo de nuevo. 
- Un día menos - pensó ella mientras el puñado de arena que había recogido se escapaba de su mano.

 
Volvimos al barco y se echó a llorar.